Por evitar que "se incendien las calles", las vidas se destruyen y los delitos quedan impunes. Sea, pues, posible el supuesto incendio y hagamos las cosas bien para que nuestro futuro sea posible, deseable y limpio. y que no haya muertes absurdas a las que nadie hace justicia. Todo al bien, sin dudas ni temores.
Somos ya islas ideológicas en archipiélagos definidos hasta el último detalle. El resto es negación y oscuridad, y no puede ser tratado con civismo. El hombre se rompe bajo la ortodoxia exacta. No existe la experiencia que salga de uno mismo. Las frases son las mismas para todos. Queda rigurosamente prohibida la idea personal.