Una sombra se desliza por el asfalto, húmedo de la mañana. Unos pasos y las sombras bailan, tanta quietud; siempre hay algún motor encendido velando, recordando lo que la luz del día lleva. Aún ahora la perfección huye, pues no es buena cosa destacar en soledad. Nitidez de la madrugada. Hay gritos distantes, los últimos o los primeros, qué mas da. Aquí es viable reconocer las evidencias que nos empeñamos en negar en nuestras horas cumbre, el hombre amargo y mercante, las palabras infames, rácanas bocanadas de común sosiego. Si sales de trabajar a esta hora el mundo es una gran deshonra, deshora, desdichado siervo. ¿Tienes para una tele? Vive, pues, las ondas de luz, estas en nuestros siglo; si despiertas agonizas frente a tazas humeantes de buen café, o lo que sea. Cuida el planeta, es lo último que verás y olerás. Cuida asimismo tus ojos, no verán lo que tienes frente a tí creciendo sin medida ni piedad. Es la certeza de que están haciendo de tí una marioneta, carne y producción para ...
Bienvenido. Aquí encontraras apuntes, bocetos e impresiones de una mente atropellada, y son fruto del momento en que fueron expresados. No hay verdades esenciales excepto las del instante concreto: por eso las mantengo. No te enfades si te hieren o parecen injustas pues seguramente lo sean de alguna manera. Aquí se quedan como hijos frustrados. Intenta disfrutar, el objetivo es que algunas palabras y frases te entretengan. Entra.