Llegarán noches en blanco de pensamientos secos, voces sin forma y retorcidas, gestos abiertos, grises. Llegará un día en que todo esto dirá adiós y sí, tendremos acceso a nuestra propia decadencia. Mira las aguas que bajan serenas y llegan casi al portal devorándolo con su silencio espantoso, atronador. Qué fue de la sonrisa y dónde espera el orgullo herido que nos aprisiona. Inútil confesar nuestra cobardía, las heridas abiertas de sol a sol, las aguas que siempre bajan, calladas y tenues, y que empapan de esperanza humilde la piel a jirones; tras las cortinas brillan palabras calladas de negación, aún de arritmia. El hombre devorado a si mismo con tanto por llorar los días blancos. Blancos. Legarán noches sin fin nuestros deshechos. Con impulso ciego nos hundimos y abandonamos todos los caminos, algunas blancuras no se limpian, algunas voces no vuelven del placer ritual; qué hay de tí, igual a un arco destensado, qué de tu vanidad lechosa tan vieja que no sabes a quien esperas ni cu...
Bienvenido. Aquí encontraras apuntes, bocetos e impresiones de una mente atropellada, y son fruto del momento en que fueron expresados. No hay verdades esenciales excepto las del instante concreto: por eso las mantengo. No te enfades si te hieren o parecen injustas pues seguramente lo sean de alguna manera. Aquí se quedan como hijos frustrados. Intenta disfrutar, el objetivo es que algunas palabras y frases te entretengan. Entra.