Estamos expuestos a radiaciones ideológicas que no responden a pensamientos profundos, sino que son jirones evanescentes de soflamas subdesarrolladas, rasguños de inteligencia posesiva y retazos de racionalidad arcaica.
Y quieren obligarte a elegir esto mientras ignoran o desconocen los legados que son cimas, sin preocuparse de nada profundo o sincero; este es nuestro siglo, panzudo y desnortado incluso en lo sagrado.
(Quizá Dios se ha dormido, no sé...)
